Reseña

Teodoro Fernández Vélez, 
Julio Romero de Torres, vida y obra,
Córdoba, Editorial Almuzara, 2021, 286 pág. 

© Fernando Garrido, 2, V, 2021

Julio Romero de Torres, está prendido en el imaginario popular español como el pintor de la mujer morena con ojos de misterio y alma de pena. Sin embargo, más allá de los tópicos, Romero de Torres es una figura débilmente conocida, aunque sí rodeada de un aura de dandismo canalla, o si se quiere don juanesco, que eclipsa a veces la realidad uno de los pintores españoles más importantes del siglo XX.

La obra recién publicada (febrero, 2021) de Teodoro Fernández Vélez constituye un extraordinario trabajo de disección y síntesis, en el que se nos muestra de manera rigurosa y amena la vida y obra del cordobés, más allá de lo común y lo anecdótico, dando forma a un completo perfil del artista en el plano teórico e historiográfico del arte, así como en el íntimo y biográfico.

Nada más comenzar a leer la obra, uno va sintiendo la sensación de estar dentro de la casa familiar de los Romero, como un invitado a quién se le va presentando toda la saga, antes de ser sentado a la mesa de su centenaria casa en la castiza Plaza del Potro en Córdoba. A partir de ahí asistimos a los aspectos clave en el plano real y simbólico del quehacer del pintor, como el patio familiar, la ciudad, la mujer, la muerte y el tiempo. Todo a través de un repaso a su obra destacada, a las influencias artísticas recibidas, no solo desde las artes plásticas sino al tiempo de la literatura y la música, a la que Romero de Torres dedicó alguna de sus obras más destacadas.

Resulta imprescindible, por su concisión y claridad, la exposición que en las páginas de esta monografía se hace del periplo artístico evolutivo que va conformando a Julio hasta alcanzar el simbolismo como senda expresiva, que lo consagrará como único en el panorama de su época. En palabras del autor “Lo importante no es lo representado sino la idea última, universal, a la que esa representación quiere llevarnos (…) La belleza queda supeditada a la emoción; lo que el artista busca trasmitir es una realidad oculta. Los significados no se observan, se sienten, se intuyen, a través de la fantasía y la sinestesia”

Por tanto, el valor de la mujer, elemento fundamental en la pintura de Romero de Torres, por encima del estereotipo coplero de la morena con bordado mantón, de alegre guitarra y de clavel español, es que la mujer en el universo “julioromeriano” representa el eterno femenino contenido en la raíz profunda de todas las cosas: la vida, el pecado, la virtud, el arte…

El autor, Teodoro F. Vélez, es un apasionado a la par que autorizado conocedor del pintor. Su labor de organizador en 2014 del magnífico “Mes de Julio Romero de Torres”, coincidiendo con el 140 aniversario de su nacimiento, y otros eventos posteriores, lo acreditan científicamente como aventajado divulgador de la vida y obra del artista, así como de Córdoba, la ciudad de ambos. Pues, de la información recibida en este volumen, sentimos la añoranza de la Córdoba de Julio Romero de Torres que, sin haberla conocido, se nos hace vivamente presente en la obra de T. F. Vélez.