Marbella, 10 de Agosto de 2020. Semifinales de ascenso a 2ªB. La arrolladora temporada regular del equipo permite que el empate sirva para pasar a la final en el nuevo formato improvisado por la RFEF tras la irrupción de la pandemia. Ni eso. El equipo pierde 0-1 en el partido más ridículo y estrepitoso que se recuerda en la última época y cae apeado.
Linares, 9 de Mayo de 2021. A falta de un día para cumplirse 8 meses de aquel partido en tierras marbellís, el Linares Deportivo gana su partido al Atlético Sanluqueño y se proclama CAMPEÓN del IV de 2ªB y, con, al menos, la 1ªRFEF ya en el zurrón, disputará la Fase de Ascenso a la 2ª División del balompié nacional.

Y es que, si miramos con perspectiva y a “toro pasado”, quizá, paradójicamente, lo mejor que le pudo pasar al equipo es caer como lo hizo en aquel funesto partido. Aquel día cambió la suerte de la entidad. El equipo entraba en una repesca que debía enfrentarle, dos semanas después, a otro eliminado como era el Marino de Canarias. Dos casos de COVID-19 en la expedición canaria hizo que el partido no se disputase. La RFEF tomó una decisión contundente; subir a los cuatro campeones y cuadrar la categoría con 102 equipos. El Linares ya estaba donde al menos merece.

Pero lo de Marbella no podía caer en saco roto y tenía que haber lógicas consecuencias. Una de ellas, la destitución del técnico Juan Arsenal. Días después se hacía oficial la contratación de Alberto González, sin duda, el mejor fichaje de la temporada. Con González y de la mano de Miguel Linares, se confeccionaba un equipo donde cada €uro había que mirarlo con lupa. Pero el fútbol es el deporte más inexacto que existe. El trabajo bien hecho, la ilusión y el alma a veces son más poderosas que Don Dinero. Y es que los azulillos se han “disputado las habichuelas” con los Córdoba, UCAM o Murcia, con presupuestos 5 ó 6 veces mayores que el suyo.
El objetivo era, evidentemente, la permanencia y asentarse en la categoría, pero este equipo no se cansaba de ganar, de luchar y de mantener una ilusión como nadie ha tenido. Un equipo que ha vuelto a poner el nombre de Linares en el candelero futbolístico. Un equipo que es la ilusión y la alegría de una ciudad maltratada por los mismos de siempre y al que la pandemia, al igual que en todos sitios, la ha resquebrajado.

Pero dicen que Linares es una ciudad como ninguna, con una capacidad de reinvención y un ADN de lucha inigualable por lo suyo.
Es que en Linares, tres huevos son dos pares. Y eso es lo que lo que ha hecho su equipo de fútbol. Con los medios justos, un espíritu de lucha y carácter le ha hecho ser el campeón, le ha hecho ser el mejor de su grupo. Bemoles y orgullo se llama.

Con la victoria por 1-0, gol obra de Hugo Díaz, ante el Sanluqueño en la matinal del domingo y con los incondiciales azulillos en la grada, se desataba la tercera fiesta en el vetusto Linarejos, tras las celebraciones de ascenso a la 1ªRFEF y la de la clasificación matemática a los PlayOff, tocaba la del campeonato del grupo, entrando en el sorteo de ayer celebrado en Mérida como primero, evitando a los”cocos”.


El rival que ha caído en gracia a los azulillos es la SD Amorebieta. Tercero en su grupo, los vascos han cosechado 49 puntos en 26 partidos, con 14 partidos ganados, 7 empatados y 5 perdidos, 35 goles a favor y 22 en contra.
Los azulillos se encontrarán un rival duro y rocoso que, si bien es cierto no son eruditos en lo técnico, basan su juego en no dar ningún balón por perdido y luchar cada acción al máximo, algo muy agradecido en esta categoría.
Como hombres referentes, destacar al veterano portero Mikel Saizar, ex-Córdoba, y su hombre gol, Iker Unzueta, que cuenta en su haber con 6 tantos.
Hay que especificar que en el grupo vasco había un equipo más que en el grupo andaluz, por lo que el Amorebieta ha disputado dos partidos más que el Linares.


La función, este próximo sábado a las 22 Horas en el Nuevo Vivero de Badajoz, quizá el mejor escenario de los cuatro posibles. El día favorecerá la caravana azulilla y ya son muchos los mineros que se están movilizando para viajar a tierras pacenses a expensas de conocer la situación de venta de las entradas, un tema con excesiva tardanza por parte de una RFEF a la que parece, a veces, que le cuesta hacer las cosas mejor y la que, a estas horas, no se ha pronunciado aún.

La ilusión ya es latente en la ciudad desde principios de semana y así lo demuestran los cientos de balcones y ventanas ataviadas con bufandas y banderas azulillas.

A seguir soñando, azulillos/as.