Como esbozaba Carol Anne en la sempiterna peli Poltergeist, “Ya están aquí”. El Linares ya está aquí. Porque este equipo siempre renace. Porque esta entidad, pese a los palos que se les pone en las ruedas, siempre se reinventa. Porque, pese al esfuerzo y las ganas de algunos particulares y de algunas administraciones públicas de que no sea así, el Linares siempre vuelve. SIEMPRE.
Es el reflejo de la ciudad a la que representan. Una ciudad que se levanta una y otra vez, golpe tras golpe, con un ADN diferente de lucha y orgullo por lo suyo, algo que desconocen en otros sitios. Un equipo y una ciudad que luchan sólos, sin ayudas externas, de ser lo que siempre han sido, pese a los pisotones que han recibido. Pero NO van a poder.

Ayer, el Linares escribía otro capítulo en su historia llena de solera. Sólo 13 años después y una desaparición en 2009, el equipo azulillo está a 180 minutos de jugar el año que viene en la 2ª División del fútbol nacional. Trece años de peregrinaje humilde de un club que nunca dejó de ser grande.

Sin afición en Linarejos, por sexta vez en lo que va de temporada, los azulillos recibían al San Fernando CD, en lo que era la 4ª Jornada de la 2ª fase del curso liguero. Un punto bastaba a los de Alberto González para sellar la clasificación matemática que da acceso al Playoff de ascenso a la Smartbank. Enfrente, un San Fernando que tenía que puntuar para no descolgarse en su lucha por la tercera plaza con Betis Deportivo y Algeciras.

Un partido que pronto se tornaba entretenido por la propuesta de ambos equipos. Muy pronto, en el minuto 3, los azulillos ya pudieron adelantarse en el marcador cuando Hugo Díaz recibía un pase de Lara y dentro del área fusilaba al debutante Ramos Mingo, el mejor de los isleños, que sacaba el brazo y desbarataba el gol en una gran intervención.
Pero serían los cañaíllas los que se pusieran por delante en el minuto 26, en una jugaba cargada de polémica. Villarejo trababa a Biabiany al menos un metro fuera del área, pero el árbitro señalaba que la acción había sido dentro. Una jugada quizá más pitable por el linier, pero imaginamos que estaría mirando al cielo a ver si finalmente llovía o no. Un árbitro sibilino en la nubosa tarde de ayer, aunque viendo sus números (8 partidos arbitrados en esta temporada, sólo una victoria local), no era de extrañar.
Ferrón transformaba el penalty y hacía el 0-1.
A partir de ahí, el Linares se tiraba de forma descarada a por el empate, que pudo llegar en hasta tres ocasiones claras. En el minuto 37, Hugo enganchaba la bola a media vuelta dentro del área chica, pero su remate se iba lamiendo el poste. En el 43, Lara fusilaba en el área chica, pero Ramos Mingo, en el mano a mano, sacaba la bola a córner. En el mismo saque de esquina, Gabri Cortés, con toda la portería para él, empalaba la bola, pero la mandaba por encima del larguero. Incomprensible que el partido lo estuviera perdiendo el Linares, que, al igual que ocurriera ante el Real Murcia, era una apisonadora de generar y marrar ocasiones.

Tras el descanso, el partido no cambiaba mucho de guión. En el minuto 63, Alberto González daba entrada a Julio Gracia y Toni García por los vaciados Carnicer y Sanchidrián. Los dos sevillanos aportaron frescura y el dominio del juego pasaba a ser totalmente azulillo. En un córner botado por Julio en el minuto 67, José Cruz cabeceaba a portería, pero un crecido Ramos Mingo volvía a repeler el cuero cuando ya se cantaba el gol. Un querer y no poder de los azulillos que, por fin, encontraban la merecida recompensa en el minuto 75. El más listo de la clase, Hugo Díaz, ganaba la acción al central Rodríguez tras un balonazo de José Cruz y, desde fuera del área, enganchaba un derechazo que, ahora sí, perforaba la portería visitante. Un gol que ya quedará en la memoria y en la retina de todos los azulillos pues clasificaba matemáticamente al Linares para el Playoff a Segunda.


De ahí al final, ambos equipos bajaban la intensidad, aunque los azulillos tuvieron varios acercamientos con algo menos de peligro.
Con el pitido final, alegría y euforia tanto en Linarejos como en las miles de casas azulillas que seguían el partido. Segundo corrillo de los jugadores azulillos saltando, gritando y celebrando el hito conseguido acompañados de Infierno Azulillo, que festejaba la hazaña con cohetes en los aledaños del vetusto.

Con este empate, el Linares iguala a 46 puntos al UCAM, que ganaba 3-2 al Sanluqueño, y que será el único rival de los azulillos en busca del campeonato de esta 2ª fase.
En la matinal del próximo domingo (12H.), los azulillos buscarán una nueva victoria en el Nuevo Mirador de un Algeciras al que un mal resultado ante los linarenses le puede dejar defitivamente fuera de la lucha por la tercera plaza.