A este equipo ya se le están agotando los calificativos que le definan. Es “Don Erre que Erre”. El Linares Deportivo ganaba ayer 0-1 en el Bahía Sur al San Fernando CD, 72 horas después de hacer lo propio ante el Algeciras, y vuelve a encaramarse en los puestos nobles de la clasificación, empatado con 39 puntos en el liderato con el UCAM.
Los azulillos, ayer rojillos, se llevaban los tres puntos en las postrimerías del partido con un gol de Irizo y tienen cada vez más cerca, a falta de cuatro jornadas por disputar de esta segunda fase, clasificarse para los playoffs que dan derecho al ascenso a la SmartBank.

Los de Alberto González, con las dudas por segunda vez consecutiva del rendimiento físico, volvieron a demostrar que la cabeza y el alma pueden más que las piernas, haciendo un partido práctico de principio a fin, donde maniataron a un rival que apenas tuvo acercamientos claros sobre la portería de un inédito Razak.

Con la sensible baja de Cruz en el centro de la zaga, pero con la vuelta de Rodri en la sala de máquinas, los linarenses se hacían con el control de la bola, si bien es cierto sin crear excesivo peligro. La más clara de la primera entrega del partido llegaba en el minuto 19 en una gran incursión en el área local de Villarejo, pero el disparo del bañusco se iba desviado por poco de la portería defendida por Perales.
Mientras, los isleños, con urgencias de victoria, no encontraban hueco en el genial entramado defensivo y táctico de los mineros, que provocaba que sólo llevaran peligro con tiros lejanos sobretodo en botas de Hugo Rodríguez.
Con acercamientos romos de ambos equipos a ambas áreas se llegaba al descanso.

En la segunda mitad, el cariz del partido no cambiaba en demasía. Los locales buscaban algo más la portería de Razak, pero se daban de bruces, una y otra vez, con la pareja Josema-Morante, que fue un muro.
Por parte de los visitantes, los cambios de Gonzalez volvían a ser claves. En el minuto 57, Gracia e Irizo entraban en sustitución de Carnicer y Toni y en el 66, Chendo y Lara hacían lo propio por Hugo y Peque. Sería el “tigre”, 8 minutos después de su ingreso en el campo, quien tuviera la ocasión más clara para poner a los linarenses por delante en el electrónico del municipal cañaílla, pero su disparo dentro del área se iba desviado.
González olía la sangre y terminaba de agotar sus naves con la entrada de Sanchidrían en detrimento de un vaciado Gabri Cortés.
Pero cuando todo estaba encaminado para las tablas, este Linares, que ha demostrado que es capaz de todo, tenía guardada una última sorpresa.
Llegaba el minuto 91 cuando Chendo ganaba la partida en la pugna con su par y metía el balón para que un fresco Sanchidrián corriera la banda. Éste levantaba la mirada y ponía la bola al segundo palo donde estaba Irizo. El sevillano controlaba y con la desesperada oposición del defensa depositaba el balón en la red de la portería local, desatando la euforia y la histeria tanto en el grupo como en los cientos de hogares azulillos que seguían el partido del equipo de su alma.
Con el casi 0-2 de Chendo tras un rebote, el colegiado señalaba el final del partido.

La habían vuelto a hacer. Este equipo volvía a escribir otro capítulo en la brillante temporada que cursa. Dos victorias en dos partidos, 6 puntos de 6 posibles en 72 horas y sin apenas entrenamientos, los que les convierte ya en el equipo del año de la categoría y en ejemplo claro de compromiso y unión, a la vez de echar por tierra los “clichés” de que no se puede competir con grandes presupuestos, en definitiva, un equipo insaciable de victoria.

Sin tiempo para mucho más, el equipo volverá a desplazarse este próximo fin de semana a tierras gaditanas para medirse, esta vez, al Atlético Sanluqueño, tercer clasificado de su subgrupo en la liga regular y al que la necesidad de puntuar le apremia tras contar sus dos partidos de esta nueva fase por derrotas.
El choque será a las 18 horas del Domingo en el municipal de El Palmar de la ciudad de la Manzanilla.

Hay un dicho que reza “No hay dos sin tres”. ¿Lo cumplirá el Linares Deportivo?