El mundo tal y como lo conocemos se encuentra en constante cambio. Nuevas corrientes políticas, culturales e identitárias cobran fuerza donde hace escasos años eran prácticamente inexistentes.

A todo esto ha contribuido la globalización, la cual ha traído grandes efectos positivos, como es el intercambio lingüistico, la facilidad de comunicación o el intercambio cultural. En definitiva, nos acerca al resto de la humanidad.

Pero seria de necios obviar que la globalización ha acarreado consecuencias negativas, como puede ser el intervencionismo extranjero, la perdida de identidad nacional, el declive de las lenguas minoritarias o la concentración de capital en grandes multinacionales.

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Absolutamente todo lo que ocurre en nuestro día a día es política. Desde que nos levantamos, hasta que nos acostamos. Desde la barra de pan que compramos en el supermercado, hasta el programa de televisión que consumimos al mediodía de sobremesa. Nada escapa a la politización.

En consecuencia, la globalización no iba a quedar en meros avances tecnologicos que facilitasen nuestras vidas. Cabe afirmar que este fenomeno es utilizado por parte de las elites como metodo de control, propaganda y catalizador para su hoja de ruta politica.

A nadie le quedan desconocidas las revoluciones socialistas de hispanoamerica, las actuales elecciones de Estados Unidos o la realidad politica de paises como Inglaterra, Francia o España.

Alrededor de todo el globo existen dos cosmovisiones que están en constante tensión y pujanza, por un lado, los globalistas, por otro, los patriotas. Los ejes estan claramente definidos, siendo los ejes ¨izquierda¨ y ¨derecha¨ formulas absolutamente caducas que solo sirven para distraer la atención del espectador.

Esta pujanza afecta a todas las naciones de Occidente y Polonia no iba a ser menos, siendo reconocida como ¨el bastión espiritual de Europa¨, reserva del humanismo cristiano.

¿Pero que esta occuriendo en Polonia? Como hemos detallado anteriormente, la globalización ha conllevado que el mismo producto televisivo que se consume en Nueva York, pueda ser consumido en la misma Cracovia. La generación del Netflix, de la cultura Pop y de la cancelación esta siendo criada en el mayor de los adoctrinamientos reconocibles: Ideología de genero, homosexualismo, antipatriotismo, ateísmo…En definitiva, en la negación del ser e identidad que ha caracterizado la civilización occidental durante siglos. Es la negación de nuestro propio ¨yo¨.

A finales de octubre, el Tribunal Constitucional de Polonia falló dictaminando la actual ley del aborto como anticonstitucional, restringiendo el aborto y prohibiendo el mismo en casos de malformaciónes en fetos (Sindrome de Down, invidencia, minusvalías,etc). En principio, siendo el actual gobierno polaco un gobierno ¨conservador¨, nadie podría esperar que la reacción popular fuera a ser negativa.

Sorpresivamente ocurrió todo lo contrario. De la noche a la mañana miles de manifestantes coparon las calles, principalmente estudiantes, paralizando las ciudades y descargando su furia contra el patrimonio cultural, historico y religioso de Polonia. Principalmente contra Iglesias e iconos de Juan Pablo II y otras figuras de caracter religioso.

De la noche a la mañana, la reserva espiritual y católica de Europa se había convertido un campo de batalla entre ¨la generación de Netflix¨ que negaba su propio ser, y la generación de sus padres y abuelos. La brecha había quedado abierta.

Los agentes del globalismo saben muy bien cuales son los pilares a derribar. Casualmente, las protestas encabezadas por elementos ¨antifa¨ no se centraban en atacar al Parlamento Polaco, ni siquiera al Tribunal Constitucional que había dictaminado la sentencia, sino que acudían directamente a profanar templos religiosos y lugares de culto. Todos sabemos que el principal enemigo del globalismo es la nación y la religión.

Pero no todo es negativo. En toda patria hay siempre un puñado de valientes dispuestos a defender el bien, la verdad y la justicia. Las juventudes polacas que son conscientes de que el legitimo derecho de manifestación, pensamiento o expresión, no pueden ser canalizadas hacia la barbarie y la destrucción del milenario patrimonio europeo, rápidamente se organizó en la defensa de los templos, en la escolta a sus mayores para acudir libremente al culto y en la vigilancia nocturna ante la constante vandalización por parte de los barbaros.

Dias y noches. Largas horas a la intemperie sufriendo bajas temperaturas, formando en frente de nuestros templos, alentados por la convicción de que estamos haciendo lo correcto, que estamos defendiendo todo aquello construido por nuestros antepasados. Dando continuidad a la luz moral y etica que ha sentado las bases de nuestra civilización. Luz espiritual que fuimos capaz de compartir con mas de medio mundo.

En la defensa nos consagramos jóvenes de todas las nacionalidades, asociaciones y partidos. Compañerismo, entrega, resiliencia, obediencia y una fe resuelta en que independientemente de como terminase la guardia, nuestro seriá el triunfo, ya que el que lucha y no se rinde, ya ha ganado.

Puede que se haya abierto una brecha en la reserva espiritual europea. Puede ser que Polonia no sea lo que era antes. Puede ser que jamas vuelva a serlo. Pero siempre que haya un puñado de valientes dispuestos a defender la familia, la nación y nuestra legitima fe, en definitiva, nuestro ser, contra el globalismo y sus tentáculos, habrá esperanza.