Una semana ha trascurrido desde que se celebrase el Día de la Independencia Polaca, el equivalente al Día de la Hispanidad.

A muchos de los lectores seguramente les distará lejana la realidad política y social de este país, siendo nuestra pretensión en este articulo señalar la importancia de conocer la misma, ya que lo que sucede aquí no es sino una extensión de una realidad política global, que por tanto, concierne también a España.

Para plantear de manera breve el contexto histórico, ampliamente relacionado con la realidad actual -luego explicaremos por qué-, señalaremos que el día 11 de Noviembre de 1918, Polonia recuperó su independencia como nación tras 123 años de sometimiento extranjero. Este suceso no supondría la liberación definitiva de los polacos, siendo por todos conocidos la posterior ocupación por parte de los totalitarismos del S.XX, tanto nacionalsocialista como comunista.

Todas estas circunstancias históricas sufridas por el pueblo polaco, han servido para construir un caracter y una visión preclara de los enemigos de la nación, aquellos que quieren robar su independencia y o bien, romper su identidad desde dentro, o homogeneizarla en un magma ¨europeo¨. Porque cabe recordar que la división interna no es la única forma de disolver un territorio, una lengua o un acervo cultural, sino que la absorción por un ente superior deriva de la misma manera, en los mismos males.

Es por ello, que el Día de la Independencia cobra hoy dia más importancia que nunca. El azote globalista que pretende formular una tabla rasa entre todas las naciones, mediante el orden capital y social subversivo, es precisamente un ataque frontal a dicha independencia. La Unión Europea, por su parte, en ese extraño afán de convertir el suelo europeo en precisamente todo aquello que no ha sido jamas Europa -ideología de genero, absorción migratoria ilimitada, destrucción de los valores occidentales,etc- incluso se atreve a imponer sanciones a las pocas patrias, como Polonia, que renuncian a perecer y copiar la agenda multicultural y relativista que por rumbos tan fallidos han portado a Francia o Reino Unido.

No pretendemos someter a debate la positividad de la Union Europea, ni la relación entre los pueblos de Europa, sino solamente señalar la evidencia de como a través de una carcasa bonita están imponiendo una agenda que verdaderamente nada tiene que ver con los intereses de los europeos. A decir verdad, justo lo contrario.

Con este pequeño resumen, al lector le puede quedar más claro la razón por la cual miles y miles de ¨ultraderechistas, ¨negacionistas¨ o cualquier etiqueta formulada por el establishment, se manifieste año tras años por las calles de Varsovia reclamando su nación, su historia y su fe. Seguramente, si a alguien le ha llegado informacion de este evento -aunque está firmemente silenciado por los medios de comunicación- habrá sido con el unico pretexto de demonizar el mismo y hacer una caricatura deleznable.

Como curiosidad, cabe señalar que este año la marcha de la Independencia estaba prohibida por el Alcalde de Varsovia. Si, el mismo alcalde que acudío a las marchas feministas hace escasamente una semana, ahora decidía prohibir la marcha nacional. A alguno le podra resultar paralelo a lo ocurrido en España. Es obvio que todos los siervos del globalismo son dirigidos por la misma batuta.

Aun así, nadie iba a pensar que el pueblo polaco iba a mostrarse sumiso, y junto a ellos, acudimos al 11N, para representar el apoyo español a tal loable reivindicación patriótica, soberana e identitaria.

Miles de madres, padres, abuelos, y jóvenes marcharon por las calles al son de emocionantes y ardorosas proclamas patrióticas. Todas las estatuas de las ciudades quedaron colmadas de flores y reconocimiento a sus héroes que conformaron su gran historia. En definitiva, lo que debiera ser normal y que durante años han robado y nos siguen robando a los españoles.

Independencia, que bonita palabra y que denostada se encuentra. Mas amenazada que nunca, tanto por los separatismos locales, como por los agentes globalizadores. No todo esta perdido. Naciones se resignan a morir. Naciones de las que debemos tomar consciencia, ya que con su ejemplo histórico, evidencian su gran capacidad de acierto a la hora de señalar los enemigos de las mismas. Y es que algo debemos tener claro, la soberanía de Polonia supone la soberanía de España, y por ende, la independencia, soberanía y libertad de la verdadera Europa.