Reproducimos aquí, para interés de los lectores, la entrevista realizada al presidente de VOX, Santiago Abascal, por el diario El Mundo.

El 14-F ha supuesto la irrupción de Vox con fuerza en el Parlamento de Cataluña. Ahora toca un periodo valle sin elecciones. ¿Considera un éxito sus 11 diputados? ¿Cuál es el próximo objetivo de Vox?

No estamos pensando en el éxito electoral de Vox, sino en que este Gobierno sea expulsado, se vea abocado a convocar a los españoles a las urnas. Y eso puede acabar ocurriendo mucho antes de lo que los plazos electorales indican. La crisis económica es muy grave. La crisis de libertades se está acelerando desde el Gobierno. La inseguridad en las calles la provoca un partido del Gobierno con el silencio del otro. Puede verse obligado a convocar elecciones anticipadas.

¿Qué lectura hace de los resultados del PP y Ciudadanos?

Vuelvo con preocupación de Cataluña. Los resultados son malos para España y para Vox. No estamos en el camino de arreglar las cosas en Cataluña. Sí, nace una nueva esperanza con Vox, que es una fuerza que no va a dejar el Parlamento de Cataluña y se va a ir a Madrid, va a levantar las banderas de manera permanente hasta ganar en Cataluña.

Sus partidos vecinos, los que estuvieron con usted en la ‘foto de Colón’ fueron golpeados en Cataluña. ¿Qué impresión le queda?

No he celebrado el mal resultado del PP y Ciudadanos, sino que lo observo con preocupación porque Vox no puede representar a todo el espectro político. Es verdad que cada vez representa a más españoles de todos los territorios, pero probablemente hay españoles que necesitan un espacio político como el que representan PP y Ciudadanos, que no se distinguen en nada y por eso tienen una obligación, que es no ofrecer dos siglas al electorado que están defendiendo lo mismo, el mismo programa. Vox es un partido con un programa claramente distinto. Tenemos la responsabilidad de ofrecer esas alternativas en solitario y otros tiene la responsabilidad de fusionarse.

No parece que esa fusión esté precisamente muy cerca.

Si no lo hacen, condenarán a los españoles a tener un problema. Es verdad que Vox crecerá todavía más, pero dejarán un espacio al Partido Socialista.

Vox entró en el Parlamento vasco. Ahora, en el catalán. ¿Cuál es la siguiente etapa de esta nueva ‘marcha verde’?

Creo que es la consolidación del proyecto en todo el territorio nacional. La prioridad de Vox es expulsar a los socialistas corruptos y sin escrúpulos del Gobierno, a los comunistas, y hacer que los separatistas no puedan decidir el futuro de España, bueno, que no puedan decidir la inexistencia de España, que es su principal objetivo.

¿Se postula usted como la única oposición al Gobierno?

Es la realidad. Solo Vox pensó que el Gobierno merecía una moción de censura. Pablo Casado ha dicho que tiene una relación estrecha con el PSOE y dice que es un gran partido en un momento en que el PSOE se echa a los brazos del separatismo y los comunistas. Y Ciudadanos y el PP, por acción o por omisión, se han convertido en cómplices de todas las acciones de los estados de alarma que han encerrado a los españoles en sus casas sin darles alternativas, y que están empobreciéndonos porque no nos permiten trabajar.

Hay quien sostiene que se puede producir una ruptura del PSOE con Podemos y un Gobierno en minoría de Pedro Sánchez con apoyos puntuales de Ciudadanos y el PP.

No es una teoría política. Responde a una ambición de poder de un hombre sin escrúpulos como Pedro Sánchez que es capaz de cualquier cosa y de la contraria. Ha demostrado no tener un solo principio más que el sostenimiento del poder. Es capaz, perfectamente, de romper con sus pactos con separatistas y comunistas y llevarnos a unas elecciones con un discurso totalmente contrario al que le hemos oído en el Congreso. Este es un Gobierno ilegítimo, porque alcanzó el poder mintiendo a los españoles.

¿Le llegan mensajes de acercamiento desde el PP?

No me llegan mensajes del PP. Lo que me llega es el aliento en la calle, la esperanza creciente en Vox, la decisión al calor de los resultados de cambiar de opción política. Comprendo que había gente que nos veía con escepticismo. No se decidían a apoyar a Vox a pesar de que compartían nuestro programa. Las elecciones en Cataluña están obrando ese pequeño milagro, que las cosas se pongan en su sitio, que el que comparte el programa de Vox vote a Vox y no a otra fuerza política con la que no está satisfecho sólo porque le han dicho que ése era el voto útil.

¿Le ha planteado el PP la cesión de diputados para conformar un grupo parlamentario?

El PP no nos ha pedido que cometamos ese fraude de ley que históricamente se ha producido. Las normas son así. Los catalanes han dado al PP tres escaños y a Vox 11. Las normas dicen que necesitas cinco escaños para tener grupo parlamentario. Estas negociaciones para prestarse diputados que los electores han dado a uno y no al otro tienen como objetivo que el grupo tenga más dinero, es decir, que los ciudadanos tengan que pagar más dinero a los políticos. A mí me parece que como mínimo no está muy bien, no me parece muy correcto. Después de escuchar a Casado que el PSOE es un gran partido, y después de habernos dicho que chapoteamos en la sangre de los muertos… entiendo que tiene una relación más estrecha con el PSOE. El PSC es el partido que le podría prestar esos escaños. O, lo más adecuado, que de una vez por todas constituyan un grupo único Ciudadanos y el PP. Cualquier desacuerdo entre ellos es una irresponsabilidad y un egoísmo político.

Desde el PP se justifica el resultado por la irrupción de Luis Bárcenas y ahora anuncia la venta de la sede de Génova. ¿Qué le parece?

No quiero regodearme en la derrota de otros. Los catalanes a los que debemos representar se han sentido muy abandonados durante décadas. Han visto que quienes podían defenderles del golpe separatista a la nación no lo hicieron en 2017. Que aquellos a los que les dieron una victoria en Cataluña se fueron a Madrid a las primeras de cambio. Nos decían ‘no nos dejéis solos’, y les han dejado solos. Y han vuelto a dejarles solos.

¿Barajan fórmulas para recomponer puentes con el PP?

En estos momentos no hay relación. Entiendo la distancia política. Entiendo que el PP y Ciudadanos están destinados a representar a españoles a los que nosotros probablemente no vamos a ser capaces de representar o no van a sentirse representados por nosotros. Y entiendo que el PP tomara la decisión de no apoyar la moción de censura. Pero no puedo entender que el PP demonice a Vox, a su electorado. Que hiciera un discurso contra Vox casi más duro que el del PSOE, y que llevara un discurso de ataque personal. Casado dio una patada a la esperanza de muchos que pensaban que nos podíamos entender. Él lo ha roto unilateralmente. Sólo me queda descolgar el teléfono si un día decide llamar. No vamos ni a tomar represalias por la moción de censura ni vamos a engorilarnos por los resultados de Cataluña.

La violencia les ha perseguido en Cataluña. ¿Cómo lo denunciarán?

Ya está en los juzgados. Hemos denunciado al consejero de Interior, al dispositivo de los Mossos, contra Pablo Echenique por incitar la violencia… Estamos ante una violencia instigada desde las instituciones, por la Generalitat, desde la Vicepresidencia del Gobierno con la alerta antifascista, en estos momentos por Echenique, animando a los ataques a la Policía… Es decir, es una violencia promovida institucionalmente. Y luego hay una relativización por parte de muchos medios de comunicación y, por supuesto, una banalización de aquellos que han instigado la violencia. El vicepresidente del Gobierno llegó a decir que a Vox le venía bien, que estaba cómodo en ese escenario y que probablemente no es legal dar una pedrada en la cabeza a alguien. ¡Probablemente, dijo! Esa palabra es la de un psicópata.

Ahora, de nuevo, más violencia en Cataluña, en Madrid, en Valencia… Este viernes, después de tres días, se posicionó finalmente Pedro Sánchez.

Es que el Gobierno es el aliado de los terroristas que instigan la violencia en las calles, que las incendian. Al final es el Gobierno el que nos manda a determinada pandilla a amenazarnos y amedrentarnos.

¿Algunas de las declaraciones de líderes de Podemos pueden ocasionarles problemas con la justicia?

Estamos ante un partido político violento, enemigo de las instituciones, enemigo del orden constitucional, enemigo de la unidad nacional y enemigo de la libertad. Y que está permanentemente en la delgada línea que separa la legalidad de la ilegalidad. Estos días han sido claros en que sobrepasan la legalidad y creo que la Fiscalía debe actuar, al menos individualmente, contra los que han incitado a la violencia, contra Echenique y contra Pablo Iglesias.

Este viernes Sánchez vino a corregirles sobre la violencia callejera.

Pedro Sánchez debería dimitir, irse a su casa e irse de España y desaparecer. No le voy a pedir la destitución de Pablo Iglesias. El problema es él. No tiene escrúpulos.

¿Hay riesgo de que cronifique esta violencia en las calles?

Lo estamos viendo estos días, se está institucionalizando. Nos someten a una especie de prueba psicológica. Están viendo hasta cuánto se aguanta. Poco a poco nos van acostumbrando a cosas que, una a una, hubieran hecho saltar a toda la sociedad española masivamente. Pero en estos momentos el ataque es global a la convivencia, a la Constitución, a las libertades, a la unidad… Hay muchos que se sienten completamente indefensos y paralizados. Una a una, todas las acciones del Gobierno merecen una gigantesca movilización de repulsa. Y por eso creo que el Gobierno va experimentando poco a poco cuánto es capaz de resistir la población, tanto con la violencia como con las medidas arbitrarias tomadas por la epidemia, confinamientos, toques de queda, prohibiciones de trabajar… Van viendo poco a poco hasta qué punto la sociedad puede obedecer.

¿Es momento de fichajes para fortalecer los perfiles de Vox?

Creemos que los fichajes están sobrevalorados en política, creemos que los españoles no buscan mirlos blancos. En Cataluña no han triunfado Ignacio Garriga y Santiago Abascal. Han triunfado ideas, posiciones, coherencia.