Francisco J. Ocaña, diputado de VOX por Granada,ha valorado este lunes la decisión del Gobierno de la Junta de permitir de nuevo la apertura del pequeño comercio y de la hostelería, poniendo fin así a un cierre total que tanto daño ha hecho al tejido comercial granadino.

Ocaña ha recordado que hace dos semanas, VOX pidió al Consejo de Gobierno que permitiese la recogida de comida para llevar en los establecimientos hosteleros, puesto que no existía motivo sanitario para no permitirlo y conllevaría ventajas económicas que permitirían subsistir al mayor número posible de establecimientos hosteleros mientras se resuelve la crisis sanitaria. “Al igual que nos alegramos entonces de que la Junta de Andalucía hiciera suya nuestra propuesta, ahora celebramos la apertura de los comercios no esenciales ya que sin duda proporcionará un balón de oxígeno ante la ruina sobrevenida por las drásticas medidas sanitarias que se han tomado en Granada “, ha manifestado el parlamentario.

Ocaña ha insistido en que la limitación de la actividad productiva y movilidad de los andaluces “está teniendo consecuencias muy graves para el sector comercial, principalmente para pequeñas empresas que regentan miles de familias”.

“Lo dijimos entonces y lo volvemos a repetir ahora, cuando hay que tomar decisiones difíciles por motivos sanitarios, es imprescindible realizar un plan que considere las consecuencias sociales y económicas de los afectados”, ha dicho.

Ocaña ha insistido en que el Gobierno de la Junta no se anticipó a la segunda ola de la pandemia para salvar de la ruina a cientos de comercios : “Cuando se ejecutaron la restricciones sanitarias, mucho más duras en la provincia de Granada y excepcionalmente en la capital, no había un plan económico que hiciese posible disminuir la quiebra de tantos pequeños comercios y hosteleros que ya habían sido debilitados durante la primera ola de la pandemía”.