Vivíamos en una realidad que nos conducía hacia una digitalización de todos los factores de nuestra vida, a la cual todos nos mostrábamos reticentes, pero la vida nos da un giro de 180 grados y ahora la digitalización no se muestra como una opción, sino como una obligación para mantener la mayor parte de actividades que realizamos día a día.

Empezamos por un sector el cual se está viendo seriamente afectado, el comercio, se ha reducido el nivel de ventas, acortado el horario de atención, etc. Se acercan fechas cruciales y es necesario estar presentes en internet, ofrecer sus productos en redes sociales, en tiendas online y otros medios que permitan alcanzar la venta. Tenemos que aportar valor al producto y diferenciarlo de los ofrecidos por grandes tiendas online que cuentan con sofisticados elementos de fidelización. También se emplean herramientas de atención al cliente que van avanzando y que incorporan funcionalidades para incrementar la tasa de conversión.

Sector de la enseñanza, nos encontramos con que se tiene que reducir la ratio de personas en formación presencial, universidades que directamente se ven obligadas a impartir clases online, se cuentan con un gran número de herramientas que se pueden utilizar, plataformas de enseñanza ya asentadas como Moodle, otras herramientas como Google Classroom que añaden cada día nuevas funcionalidades, aplicaciones de videoconferencia que han crecido de forma exponencial, aumentado su porcentaje de uso y opciones que incluyen.

Encontramos el sector de la hostelería, el sector más damnificado de la pandemia, todos hemos visto ya alguna vez las cartas a través de un código QR, de este modo evitamos que las cartas pasen de mano a mano reduciendo considerablemente la posibilidad de contagio, aplicaciones para pedir comida a domicilio y otros avances tecnológicos que se continúan añadiendo.

Un sector que avanza enormemente es el de los pagos, ya tenemos WhatsApp Pay funcionando en España, contamos con Bizum, una iniciativa de la gran mayoría de bancos españoles que permite realizar transferencias de dinero instantáneas y gratuitas entre particulares, alguna entidad ya ha incluido las tarjetas inteligentes las cuales no tienen ninguna numeración, tiene que consultarse en la propia aplicación del banco y cambian continuamente. Todavía nos queda mucho espacio para seguir creciendo en este ámbito.

También nos encontramos con el teletrabajo, herramientas que nos permiten trabajar como si estuviésemos en nuestra empresa, estas se han hecho cada vez más populares, contamos con sistemas de almacenamiento en la nube, aplicaciones de tratamiento de datos, gestores de contenido para las web, software CRM al cual podrán acceder los trabajadores para consultar datos de nuestros clientes.

Esta carrera acaba de comenzar, tenemos que adaptarnos al tiempo que nos ha tocado vivir, y cuando pase….. pues seguiremos avanzando para conseguir la mayor cantidad de beneficios para nuestra empresa, conseguir mayor eficiencia y todo esto reduciendo los gasto.