El Linares Deportivo caía derrotado en la tarde del domingo ante el Córdoba por 2-1 en el municipal de El Arcángel de la ciudad califal. Los azulillos merecieron mucho más, pero dos grandes errores de marca en las dos únicas ocasiones claras de los blanquiverdes, sentenciaron al cuadro minero, que, al menos, salva el gol average particular con los cordobeses.

El partido no defraudó a nadie. Por un lado, un Córdoba con urgencias de victoria tras su irregular racha de resultados y que le situaban en la quinta posición de la tabla. Por otro, un Linares líder que de ganar daba casi un golpe definitivo para el ascenso a la 1ªRFEF.

Pronto se dejarían notar los nervios en los locales, con acciones incluso que pudieron acabar con la expulsión del central Bernando Cruz, pero el árbitro hacía lo que se viene a llamar “la vista gorda”.
Tras un juego algo brusco, el primer gol del partido no tardó en llegar. Sólo habían transcurrido 13 minutos de partido cuando Nahuel pillaba la espalda a una adelantada línea azulilla con un despistado Fran Morante rompiendo el fuera de juego para, en el mano a mano con Razak, subir el primero al marcador.
Tocaba reacción de los de Alberto González, que seguían fieles a su estilo de juego y que tan buen resultado les está dando. Así, en el minuto 26 volvían las tablas al marcador. Carnicer se internaba en el área y su disparo era repelido por Edu Frías y el palo, pero el rechace lo recogía Hugo Díaz, que cedía a Fran Lara para que, a placer, depositara el balón en la red de la portería blanquiverde.
Tras el empate, el Córdoba se mostraba más nervioso y el Linares se hacía dueño de la bola y el dominio del partido, aunque de ahí al final de la primera parte ambos equipos no dispondrían de ocasiones claras para aumentar su marcador.

En la reanudación, Alberto González dejaba en la caseta a Morante, con amarilla, y Álex Peque para dar entrada a los dos últimos fichajes de los mineros, Irizo y Julio Gracia, disputando éste sus primeros minutos con la elástica azulilla. Fran Lara retrasaba su posición y acompañaba a Cruz en el centro de la zaga.
Se convertía la segunda entrega del partido en un monólogo azulillo, con un Córdoba nervioso que apenas creaba peligro en la portería de Razak. La bola y las ocasiones eran de un Linares que “olía la sangre” de un Córdoba timorato y sin ideas ofensivas, donde sólo le quedaba aguantar las numerosas acometidas de los linarenses sobre el portal cordobesista. Varias veces el partido se pudo decantar por el lado visitante, aunque sería Chendo, que reaparecía tras lesión, el que dispusiera de la ocasión más clara en el minuto 81, pero su disparo a media vuelta lo repelía a córner Edu Frías en una sensacional intervención.
Pero lo que son las cosas y lo que ya sabemos de cómo es este deporte. Tras el vendabal azulillo y justo después de un gol anulado a Sanchidrián por claro fuera de juego, el Córdoba se volvía a poner por delante en el marcador.
Corría el minuto 86, cuando un balón largo de la zaga cordobesista llegaba de forma incompensible a Luismi que, totalmente sólo, batía a Razak por el palo corto. Delirio en los locales, que no se creían ir por delante en el marcador y caras contrariadas en los visitantes, que veían como su gran partido y dominio caían en saco roto por un error más propio de infantiles.
Sin margen de reacción para el Linares, el árbitro pitaba el final, con un festejo local indicativo de lo mucho que se jugaban. Por su parte, el Linares, pese a la derrota, demostró que es líder por algo, dejando un merecido poso de orgullo en su afición.

Con este resultado, el Linares Deportivo sigue comandando, una semana más, la tabla clasificatoria con 27 puntos. A un punto se queda el UCAM, que ganaba con apuros por 1-2 en Lorca. Tercero se queda el Sevilla Atlético con 23 puntos tras empatar con “resultado gafa” en Ejido, pero ya empatado a puntos con el Córdoba, que se sitúa como cuarto.

La próxima semana no habrá jornada debido al parón programado por la RFEF. Habrá que esperar al finde del 6 y 7 de Marzo, entrando en las tres últimas jornadas de la 1ª Fase, las cuales se presumen trepidantes y donde todo puede pasar.

Alea jacta est.